Llevo desaparecida, lo sé, entre pitos y flautas, casi un mes. Colgar de vez en cuando un poemilla, una canción y alguna que otra cuchufleta es como tocar chufa e irse. O sea, es como no aparecer.

La verdad, últimamente tengo tantas cosas en la cabeza que no tengo tiempo para pensar en post nuevos. Este va a ser uno de esos tantos que sólo sirven para llenar un espacio mientras una se excusa por no ser más original y le echa la culpa a los quehaceres cotidianos tan absorbentes de este mes.

Tengo novedades, pero hasta más adelante no las voy a publicar, porque aún estoy en fase de decisión. La oportunidad es buena, pero llega apurada de tiempo, así que no tengo claro si es el mejor momento para aprovecharla... Todo en este mundo tiene pros y contras: tengo que sopesar, aunque ya casi lo tengo todo pensado. De todas formas, ya lo contaré, tampoco es nada del más allá.

Y, bueno, qué más decir así corriendo... Los exámenes. No me van bien. Este cuatrimestre ha sido un poco desastroso, teniendo en cuenta que estoy a las puertas de licenciarme. Tengo ya dos asignaturas para septiembre (muy huesos) y no confío en mejorar demasiado el resultado final. Va a quedarme un expediente un poco horrendo, pero lo único que quiero es acabar ya y poder hacer algo con esto. Llevo, en total, seis años en la carrera y no quiero dedicarle ni uno más. Estoy ya atravesando el cuello del útero, con la cabeza fuera y sólo me queda un último empujón, pero me está costando. No sé si es que en el fondo me da miedo lo que hay al otro lado y una parte de mí no quiere que llegue ese momento. Parece una estupidez, pero no hago más que darle vueltas a todos estos asuntos académicos. Son un constante runrún en mi cabeza.

Me voy ya. Sólo quería dar señales de vida. María, te debo el post de los sueños y ahora te mandaré una imagen de mis "parecidos-no-razonables" , con foto mía incluida, eso sí, más mejorada que las de Sara Montiel .

Besinhos from Anita B.